no, no insistan
que no lo soy.
Si lo fuera
no estaría escribiendo este estúpido blog
que no lo lee nadie
y que mucho menos entienden.
Me dedicaría a mi hacienda en Ferney,
mantendría correspondencia con Federico el Grande y otros reyes.
Me cagaría en el clero, la aristocracia, el pupulacho y la burguesía por ese orden.
Aplastaría infamias.
Y me quedaría muy viejo,
engañosamente viejo y enfermo
hasta que la muchedumbre francesa
me recibiera como su nuevo Dios en París.